MEDICINA REGENERATIVA DE PATOLOGIA OSTEOTENDINOSA Y MUSCULAR
La medicina regenerativa tan de moda últimamente, nos ofrece el Plasma Rico en Plaquetas o PRP, con un poder de regeneración celular más que demostrado en diferentes especialidades de la medicina.

Es una patología muy frecuente que se presenta como un dolor en el talón, de predominio matutino que va mejorando a lo largo del día para volver a empeorar según la actividad de cada paciente. Consiste en una inflamación de la fascia plantar en su unión al hueso calcáneo que se puede cronificar siendo muy difícil de tratar en muchas ocasiones.
Además de medidas medicohigiénicas como caminar con calzado cerrado y lo más amortiguado posible incluso añadiendo plantillas de silicona, contamos también con antiinflamatorios, rehabilitacion, RF e infiltraciones de corticoides, pero últimamente se ha demostrado que el uso del PRP mejora progresivamente los síntomas y regenera esa unión fascia-hueso.
La infiltración de PRP consiste en una técnica sencilla y segura que no presenta efectos secundarios al utilizarse la sangre del propio paciente.
Consiste en la extracción de una pequeña cantidad de sangre del paciente que se colocara en unos tubos que van a ser centrifugados en una centrifugadora. Con esto lo que vamos a conseguir es que la sangre se separe en una serie de capas, de las cuales vamos a utilizar la parte rica en plaquetas. Estas plaquetas contienen unos gránulos que una vez activados van a dejar salir en el tejido donde lo hayamos infiltrado, una serie de factores de crecimiento que lo que van a hacer es crear células según el tejido diana y los receptores expresados.
Se suelen recomendar unas 3 infiltraciones con separación de un mes.
Es la inflamación o a veces ya una degeneración de los tejidos (tendinosis) una vez que se cronifica, que causa un dolor incapacitante a nivel del epicóndilo, lugar en el que se insertan los músculos extensores del antebrazo por eso se asocia a deportes y actividades donde se realizan de forma repetitiva la extensión de muñeca y codo. Es por eso que se le llama codo de tenista pero no solo es causado por este deporte.
El tratamiento va desde disminuir la actividad causante, antiinflamatorios, rehabilitación, RF, infiltraciones de corticoides (no recomendable su abuso por riesgo de rotura espontánea del tendón) hasta las infiltraciones de PRP. Estas se recomiendan en numero de 3 separadas un mes.
La infiltración de PRP consiste en una técnica sencilla y segura que no presenta efectos secundarios al utilizarse la sangre del propio paciente.
Consiste en la extracción de una pequeña cantidad de sangre del paciente que se colocara en unos tubos que van a ser centrifugados en una centrifugadora. Con esto lo que vamos a conseguir es que la sangre se separe en una serie de capas, de las cuales vamos a utilizar la parte rica en plaquetas. Estas plaquetas contienen unos gránulos que una vez activados van a dejar salir en el tejido donde lo hayamos infiltrado, una serie de factores de crecimiento que lo que van a hacer es crear células según el tejido diana y los receptores expresados.
Es la inflamación o a veces ya la degeneración de los tejidos (tendinosis) una vez que se cronifica, que causa un dolor incapacitante a nivel de la epitroclea lugar en el que se insertan los músculos flexores del antebrazo por eso se asocia a deportes y actividades donde se realizan de forma repetitiva la flexión de muñeca y codo. Es por eso que se le llama codo de golfista pero no solo es causado por este deporte.
El tratamiento va desde disminuir la actividad causante, antiinflamatorios, rehabilitación, RF, infiltraciones de corticoides (no recomendable su abuso por riesgo de rotura espontánea del tendón) hasta las infiltraciones de PRP. Estas se recomiendan en numero de 3 separadas un mes.
La infiltración de PRP consiste en una técnica sencilla y segura que no presenta efectos secundarios al utilizarse la sangre del propio paciente.
Consiste en la extracción de una pequeña cantidad de sangre del paciente que se colocara en unos tubos que van a ser centrifugados en una centrifugadora. Con esto lo que vamos a conseguir es que la sangre se separe en una serie de capas, de las cuales vamos a utilizar la parte rica en plaquetas. Estas plaquetas contienen unos gránulos que una vez activados van a dejar salir en el tejido donde lo hayamos infiltrado, una serie de actores de crecimiento que lo que van a hacer es crear células según el tejido diana y los receptores expresados.
El manguito rotador es un grupo de músculos y tendones que rodean la articulación del hombro y ayudan a mantener la cabeza humeral dentro de la glenoides que es una cavidad muy poco profunda. La lesión de este manguito rotador es una patología muy frecuente en ortopedia que aumenta con la edad. Existen dos grupos de pacientes, paciente más jóvenes en los que se relacionan con trabajos de fuerza y movimientos repetitivos por encima del hombro y otro grupo de mayor edad en los que existe una degeneración del tendón.
Aunque se ha visto en muchos casos que la causa de la degeneración e inflamación es una artrosis de la articulación acromioclavicular que produce aumento óseo que causa un roce con el tendón, también existen casos de degeneración intrasustancia del tendón y en este caso no existe ese roce o síndrome subacromial en el que el espacio queda disminuido causando afectación del tendón.
Existen casos que a pesar de todo, el tratamiento necesario va a ser el quirúrgico realizando una acromioplastia que permitirá el aumento del espacio subacromial.
Los síntomas son dolor en el hombro que desciende a brazo y que empeora con la abducción del brazo sobretodo por encima de los 90º. Este dolor es más marcado por la noche cuando el paciente está en la cama.
El tratamiento va a ir desde disminuir la actividad causante en el caso de personas más jovenes, antiinflamatorios, rehabilitación, RF, infiltraciones de corticoides (no recomendable su abuso por riesgo de rotura espontánea del tendón) y de PRP que lo que intenta es regenerar esa tendinosis intrasustacia del tendón para mejorar los síntomas.
La infiltración de PRP consiste en una técnica sencilla y segura que no presenta efectos secundarios al utilizarse la sangre del propio paciente.
Consiste en la extracción de una pequeña cantidad de sangre del paciente que se colocara en unos tubos que van a ser centrifugados en una centrifugadora. Con esto lo que vamos a conseguir es que la sangre se separe en una serie de capas, de las cuales vamos a utilizar la parte rica en plaquetas. Estas plaquetas contienen unos gránulos que una vez activados van a dejar salir en el tejido donde lo hayamos infiltrado, una serie de factores de crecimiento que lo que van a hacer es crear células según el tejido diana y los receptores expresados.
Es la inflamación en la unión de los músculos semimembranoso, sartorio y grácil o recto interno, en la cara interna de la rodilla. Es muy común en personas que realizan deportes que precisan de cambios bruscos y repetidos y necesitan pivotar sobre la rodilla.
Clínicamente se presenta como un dolor continua en la cara interna de la rodilla que se acompaña de inflamación local.
El tratamiento va desde reposo, antiinflamatorios y frio local, rehabilitación, RF, infiltraciones de corticoides y más recientemente utilizadas las infiltraciones de PRP.
La infiltración de PRP consiste en una técnica sencilla y segura que no presenta efectos secundarios al utilizarse la sangre del propio paciente.
Consiste en la extracción de una pequeña cantidad de sangre del paciente que se colocara en unos tubos que van a ser centrifugados en una centrifugadora. Con esto lo que vamos a conseguir es que la sangre se separe en una serie de capas, de las cuales vamos a utilizar la parte rica en plaquetas. Estas plaquetas contienen unos gránulos que una vez activados van a dejar salir en el tejido donde lo hayamos infiltrado, una serie de factores de crecimiento que lo que van a hacer es crear células según el tejido diana y los receptores expresados.
Es la inflamación del tendón rotuliano en su inserción en la tuberosidad anterior de la tibia. Se presenta con un dolor en la cara anterior de la rodilla a dicho nivel. Es típica de deportistas que incluyen saltos frecuentes en su actividad aunque se puede dar también en pacientes que no practiquen estos deportes.
Su tratamiento va desde el reposo, antiinflamatorios y frio local, rehabilitación, RF, hasta las infiltraciones con corticoides y más recomendado de PRP, una vez que se cronifica y lo anterior no tiene los resultados esperados.
La infiltración de PRP consiste en una técnica sencilla y segura que no presenta efectos secundarios al utilizarse la sangre del propio paciente.
Consiste en la extracción de una pequeña cantidad de sangre del paciente que se colocara en unos tubos que van a ser centrifugados en una centrifugadora. Con esto lo que vamos a conseguir es que la sangre se separe en una serie de capas, de las cuales vamos a utilizar la parte rica en plaquetas. Estas plaquetas contienen unos gránulos que una vez activados van a dejar salir en el tejido donde lo hayamos infiltrado, una serie de factores de crecimiento que lo que van a hacer es crear células según el tejido diana y los receptores expresados.
Es la alteración de los meniscos que puede ser aguda resultando en contusión o rotura, o degenerativa por pérdida de hidratación y elasticidad que puede llevar también a la rotura degenerativa sin antecedente traumático.
No siempre que existe una rotura meniscal es preciso pasar por el quirófano, en otros casos según edad del paciente, actividad y tipo de rotura es posible la sutura meniscal y cuando ésta no es posible se realiza una meniscectomía parcial o total según el caso.
Tras la meniscectomía van a tener lugar unos efectos secundarios que van a suceder inevitablemente con el paso del tiempo al no tener menisco en la articulación de la rodilla. Esto evolucionará a artrosis que con el paso del tiempo podría acabar en sustitución protésica.
Pero en la actualidad contamos con el PRP que está indicado en casos de pacientes en los que no está recomendado el tratamiento quirúrgico como primera opción.
La infiltración de PRP consiste en una técnica sencilla y segura que no presenta efectos secundarios al utilizarse la sangre del propio paciente.
Consiste en la extracción de una pequeña cantidad de sangre del paciente que se colocara en unos tubos que van a ser centrifugados en una centrifugadora. Con esto lo que vamos a conseguir es que la sangre se separe en una serie de capas, de las cuales vamos a utilizar la parte rica en plaquetas. Estas plaquetas contienen unos gránulos que una vez activados van a dejar salir en el tejido donde lo hayamos infiltrado, una serie de factores de crecimiento que lo que van a hacer es crear células según el tejido diana y los receptores expresados.
Es el desgaste progresivo de la superficie articular. Se clasifica en cuatro grados:
- Grado I o reblandecimiento del cartílago que se deprime al tacto pero sin existir fisuras
- Grado II existen fisuras superficiales
- Grado III las fisuras ya son profundas
- Grado IV ya existe exposición del hueso subcondral con pérdida del espesor total del cartílago.
Con la existencia de la medicina bioregenerativa lo que se intenta es si no frenar, si retrasar la evolución de la degeneración natural de nuestro aparato locomotor.
Hablamos de una patología que afecta a un porcentaje muy elevado de la población, lo cual la convierte en un problema importante.
Hoy en día con la ayuda del PRP podemos mejorar la sintomatología de estos pacientes y retrasar la evolución de esta degeneración.


